viernes, 9 de mayo de 2014

Imaginemos.

Imaginemos un mundo sin hambre. Un mundo sin guerras, sin avaricia. Solo por un instante, imaginemos un mundo donde el bien global se impone al bien individual. Imaginemos que EEUU ejerza la verdadera libertad que tanto publicita, y no su libertad oportunista. Imaginemos que el racismo, xenofobia, homofobia, y cualquier discriminación social, cultural, religiosa o ideológica desaparecieran. ¿Imagináis un mundo así? Difícil, ¿verdad?

Imaginemos por un momento un mundo sin desigualdades. Sin ricos ni pobres. Sin favoritos ni desplazados. Pensemos en la igualdad de cualquier ciudadano simplemente por el hecho de existir como ser humano.

Imaginemos un mundo donde las multinacionales no exploten a niños en África, Asia o América Latina. Donde los derechos del ser humano primen ante el beneficio económico y las ganancias empresariales.

Solo pretendo que por unos minutos, solo unos minutos, os dediquéis a pensar en un mundo sin gobiernos corruptos - teniendo en cuenta que no solo existen los gobiernos europeos. Que los gobiernos de los paises no desarrollados dejasen de cobrar a cambio de que las empresas exploten a la población y la conviertan en una máquina de super-producción.

Incluso pensar en un mundo unido, capaz de resolver sus diferencias de modo pacífico llegando a acuerdos es muy dificil de imaginar, ¿verdad? Porque estamos acostumbrados a la guerra entre estados con intereses contrapuestos. Pero lo que se nos escapa es que todos somos seres humanos, y, esta claro que no pueden desaparecer los roces, pero lo que sí se puede cambiar es el modo de resolver esos problemas. Porque, no lo olvidemos, somos todos ciudadanos de un mismo lugar, llamado mundo. Pero parece que el invento este de los estados nos ha hecho olvidar que un francés y un búlgaro, un jamaicano, estadounidense, y, por qué no, hasta un ruso, pertenecen al mismo pueblo, a la humanidad.

Supongamos que la humanidad es un corazón, y cada célula un estado. ¿No es más cierto que si las celulas lucharan entre sí se matarían unas a otras y el corazón dejaría de funcionar? Mirad, los seres humanos tenemos diferencias, claro que las tenemos. Pero ¿no es más facil hacer de la diversidad una unión más fuerte, que hacer de la diversidad una divisón? Y ya lo dice esa frase de: "Unidos somos mas fuertes".

La última cosa que os pido. Ahora imaginad que el mundo que os propongo se hace realidad.

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